Autor: Siraj Islam , traducido del original 'The story of Adam is a parable' por Xavier Jimenez para Red Coran
Parábola: Un relato breve, en forma de analogía, en el que personajes humanos desempeñan roles para enseñar una lección moral. Aunque es similar a la fábula, que es una historia corta donde animales u objetos participan para enseñar una moraleja, la parábola se diferencia en que usa personajes humanos en lugar de animales.
Alegoría: Una historia, en forma de analogía, donde los personajes representan metafóricamente ideas y conceptos para transmitir un mensaje complejo sobre problemas y sucesos de la vida real.
A continuación, observaremos por qué y cómo la historia de Adán en el Corán es tanto una parábola como una alegoría.
Las parábolas antiguas re-narradas en el Corán NO son relatos históricos
El Corán no es un libro de historia o ciencia, sino una guía social y espiritual para la humanidad. Como escritura sagrada y obra maestra de la literatura clásica, a menudo habla en un lenguaje inimitable que emplea una variedad de recursos literarios, incluyendo símbolos, idioms, metáforas, parábolas y alegorías, para presentar ideas profundas, complejas y abstractas, como lo confirma el propio Corán (3:7, 2:26).
Como parte de esta tendencia, el Corán re-narra a su manera muchas parábolas o "mathal" de generaciones anteriores, es decir, mitos antiguos, leyendas, alegorías e historias educativas, que tienen como principal objetivo transmitir diversos mensajes con lecciones morales y, por lo tanto, no deben entenderse literalmente como relatos históricos reales (7:176, 11:120, 12:7, 12:111, 15:75, 17:89, 18:54, 23:30, 24:34-35, 25:33, 29:41,43, 39:27, 54:15, 59:21; cf. 3:3-7; 5:27).
Las parábolas antiguas re-narradas en el Corán están destinadas a una comprensión más profunda y figurada
Se enfatiza repetidamente que debemos entender estas parábolas de manera figurativa para captar sus verdaderos significados, ocultos bajo su interpretación literal (7:176, 11:120, 12:111, 14:25, 15:75, 17:89, 56:77-79, 59:21, 71:7, 83:13-14).
Cabe destacar que, traducido como "parábola", el término "mathal" aparece 88 veces en el Corán y connota semejanza, imagen, ejemplo y parábola, mientras que su raíz trilítera مثل ocurre 169 veces en siete formas derivadas.
Todas estas parábolas en el Corán describen eventos que ocurren continuamente dentro de nosotros y en nuestra realidad actual. Están allí para que los lectores reflexionen, piensen y exploren, y no solo para ser leídas superficialmente: "Dios propone parábolas a los seres humanos para que reflexionen" (14:25).
La historia de Adán es un buen ejemplo de estas parábolas
Si se estudia cuidadosamente, la historia de Adán es un buen ejemplo de estas parábolas re-narradas en el Corán. Se observa que esta historia, en su primera aparición en 2:21-39, está en un contexto que se refiere reiteradamente a parábolas y alegorías ("mathal" o "parábola" en 2:17, 2:26; "mutashabihan" o "alegorías" en 2:25). Estas referencias refuerzan la tendencia general del Corán de usar parábolas para presentar contenidos profundos y crean un preludio a la naturaleza alegórica de la narración de Adán.
Además, el propio Corán confirma la naturaleza parabólica de la historia de Adán con la expresión directa "Parábola de Adán" (mathali Adama): "Ciertamente, ante Dios, la parábola de Jesús es como la de Adán, a quien creó de polvo y luego le dijo 'Sé', y fue" (3:59).
Adán es un nombre genérico, no un nombre propio para una persona específica
El Corán utiliza tres términos principales para referirse al ser humano: Bashar (hombre, como criatura biológica), Insan (hombre social) y Adam (humano, un ser racional y compasivo). Adam significa literalmente "un humano" y representa a toda la humanidad, no a un individuo específico.
El Adán que es creado continuamente del polvo (3:59, 40:67), que es enseñado sobre los nombres (2:31), al que se le ordena bajar a la Tierra tras la caída (2:36-38), y que nunca es mencionado en la lista de profetas en el Corán, claramente simboliza a toda la humanidad, abarcando tanto al hombre como a la mujer.
Conclusión
La historia de Adán es una de las parábolas de generaciones anteriores que el Corán re-narra para transmitir mensajes profundos. Estas parábolas no deben entenderse como relatos históricos literales, sino como representaciones de realidades humanas en todos los tiempos.
Al igual que las fábulas de Esopo, esta historia no está ligada a un momento específico, sino que sus eventos se repiten en el pasado, presente y futuro. La historia de Adán, por lo tanto, es una parábola y una alegoría que describe el viaje continuo de la humanidad hacia el conocimiento, la responsabilidad y la redención.
Nota 1
Pregunta: ¿De dónde proviene la historia coránica de Adán?
Respuesta: Esta historia en el Corán es una parábola bíblica re-narrada que tiene paralelos en otras culturas y religiones. Aparentemente, los antiguos de todo el mundo –incluyendo China, India, Egipto, Islandia, Grecia, Mesopotamia y las Américas– estaban reflexionando sobre las mismas grandes preguntas relacionadas con la creación y la existencia humana, y usaban mitos para darles sentido. Esto explica por qué casi todas las culturas antiguas tenían su propio conjunto de mitos de la creación que comparten muchas similitudes, incluidas similitudes con la historia bíblica de Adán y Eva: humanos formados de barro, una figura engañosa que subvierte los planes de los dioses para la creación y una mujer que es culpada por el pecado y el sufrimiento.
Por ejemplo, la historia de "Adán y Eva" en el hinduismo se relata en los antiguos Puranas, en el Srimad Bhagavata. El primer hombre y la primera mujer (seres en forma física) son llamados Swayambhuva Manu (“el hombre nacido del creador”) y su esposa Satarupa (“imagen verdadera”). Sus cinco hijos se casaron con los Prajapatis (seres perfectos que podían asumir forma corpórea); de estas primeras familias divinas nació la raza humana.” — Paramahansa Yogananda, en Autobiografía de un yogui, capítulo 16.
Una historia similar en la mitología griega es la de Pandora (la primera mujer, creada para el hombre).
Al investigar el origen de esta historia bíblica, nos encontramos con el "sello cilíndrico de Adán y Eva". También conocido como el "sello de la tentación", es un pequeño cilindro de piedra de origen post-acadio, que data aproximadamente entre 2200 y 2100 a.C. El sello representa una figura masculina y una femenina sentadas a ambos lados de un árbol, extendiendo sus manos hacia el fruto, mientras que entre sus espaldas se encuentra una serpiente. Según el asiriólogo George Smith, esto sugiere que la leyenda de la Caída del hombre ya era conocida en la era babilónica. En otras palabras, existe una gran posibilidad de que el Antiguo Testamento haya asimilado la historia como una importación de alguna fuente sumeria antigua.
Una fuente probable es un mito sumerio antiguo, donde los annunaki (seres extraterrestres) descendieron de los cielos y crearon a un hombre y una mujer, quienes fueron encargados de habitar la Tierra y cuidar de las plantas y los animales. Sin embargo, la mujer cometió un grave error y fueron desterrados del paraíso... Incluso el Génesis menciona a los nephilim, que traducido significa "aquellos que vinieron de arriba".
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